Ruta al Zoo polar de Ranua – Finlandia

Osos polares, Linces, Búhos árticos, Lobos, Renos, Águilas y muchas otras especies.

Una de las excursiones más interesantes que se pueden realizar por los alrededores de Rovaniemi es la visita al Zoo de especies árticas situado en la localidad de Ranua, a unos 70km al sur por la carretera 78. Fácil de llegar, muy bien organizado y muy entretenido tanto para niños como para adultos. En pleno invierno la carretera 78 es perfectamente transitable la mayoría de días (ver avisos y recomendaciones aquí) y, además, el paisaje que te acompaña todo el camino es sencillamente espectacular. En una hora se realiza el camino en coche sin problemas.

A mi llegada un domingo de enero aparqué junto a los otros dos únicos coches que había en el gran parking que tiene el zoológico y que permite imaginar cómo debe llenarse de visitantes en temporada alta. Prepararse para la visita en pleno invierno es bastante importante, ya que pasar varias horas al aire con tanto frío puede estropear la visita. El día de mi visita, me estaban esperando unos agradables -17º así que, teniendo en cuenta que iba a pasar varias horas al aire, decidí tomármelo con calma para no olvidar nada en el coche. Ni que decir tiene que visitar el norte de Finlandia en invierno yendo solo obliga a llevar una serie de cosas que se podrían necesitar a lo largo de un día y que se deben llevar siempre en el coche de alquiler, como algo más de abrigo de lo que ya se lleve, un calzado de repuesto, algo de comida, otros guantes y otro gorro e incluso algún par de calcetines de más.

Comenzando la visita. El precio es razonable y la experiencia muy gratificante, sobre todo en mi caso, porque en toda la visita me crucé con un único grupo de tres personas en casi 4 horas. Los únicos sonidos que se oyen en el recinto en temporada baja son los de los animales que se visitan, con la excepción de alguna persona que pueda encontrarse. Al pagar los 12 euros que cuesta la entrada en invierno (14 en verano) conviene pedir un mapa del lugar (los tienen en muchos idiomas). No es tontería lo del mapa porque es la única forma de planificarse un poco la visita en función del tiempo que se vaya a estar, más que nada por si se quiere visitar un par de veces algún animal. De todas formas, hay que tener presente que lo primero que se querrá hacer es ir directamente a ver los Osos, Lobos y Linces, que están en la otra punta del recinto.

Pinchad aquí para ver el mapa en español.

La ruta natural recorre primero la zona de las aves, para mí un lugar un tanto triste cada vez que visito un zoológico con aves y las veo enjauladas. Sin embargo, aquí las jaulas son bastante grandes como para que quepan incluso abetos enteros dentro, aunque no deje de ser un lugar con rejas hasta en el techo (bastante incómodas para hacer fotos por cierto). Algunas de las más impresionantes son los Cárabos lapones, con un aspecto de cuento de los que, por desgracia, no tengo imagen de ellos por su situación en la jaula (búscalos en google y te asombrarás) y los Búhos nivales, situados a su lado y que son también impresionantes.

Pasando la zona de aves, la senda continua pendiente arriba hacia lo más espectacular del zoo, la zona de los grandes animales. En mi caso, llevaba casi una hora y aún no había visto a nadie en el zoo. La zona de los osos es una sucesión de pasarelas de madera que permiten observar desde arriba los grandes recintos que estos animales tienen preparados. En el recinto de la derecha, un oso polar adulto, muy tranquilo y al que se le oye hasta respirar. A la izquierda, una pareja de osos más pequeños cuya única preocupación eran los huesos que estaban comiendo. El lugar para verlos es bastante bueno, sin embargo, ir en enero hace que el sol apenas salga del horizonte, así que no les da mucho el sol. De cualquier forma, verlos en la nieve, en su entorno natural, es todo un lujazo.

Dejando los osos, la senda continúa hacia los lobos y los linces, también ubicados en enormes recintos con numerosos árboles dentro y miles de metros cuadrados a su disposición. La pasarela es bastante elevada, lo que da una gran visión de los animales, aunque para fotografiarlos sea peor porque se sacan siempre desde arriba. Es muy curioso observar cómo se comporta cada animal con respecto al resto de su especie. Los lobos, siempre juntos salvo cuando duermen. Los linces, siempre solos salvo cuando duermen…

El único animal que no es posible visitar en invierno es el Oso Pardo, puesto que es el único del zoo que hiberna hasta el mes de abril.

El recinto está en pleno bosque, así que pasear por él es una bonita experiencia. El suelo está completamente nevado y, aunque en varias ocasiones no hay pasarelas de madera, salirse del circuito es muy complejo, ya que te hundes en la nieve en cuanto te separas un par de metros del camino. Dentro del recinto se respira una calma que me atrevería a decir que es casi incómoda porque no suena nada, solamente algún que otro animal de fondo. Cuando llegas al recinto de algún animal es casi más sencillo encontrarlo por el ruido que hace al moverse sobre la nieve que por su silueta.

El resto de las instalaciones del zoo se completan con multitud de animales de ambiente frío, como los Alces o Renos. También hay en algunos pequeños recintos jaulas en las que poder observar animales que prefieren resguardarse del frío la mayor parte de su tiempo, como los zorros o castores.

En definitiva. Si se visita el zoo en pleno invierno, aconsejo hacerlo con buen tiempo y llevar siempre buena ropa de invierno, puesto que son muchas horas al aire libre sin posibilidad de entrar en calor en ningún lugar en medio de la visita. Con sol, el zoo tiene una luz espectacular, sobre todo estando tan bajo en el horizonte como lo suele estar en invierno a una latitud tan alta.

Mis recomendaciones son:
– Realiza la visita en invierno, podrás ver a los animales en su hábitat.
– Busca un día soleado, y sobre todo evita los días que nieve porque si no, no verás algunos animales.
– Lleva ropa de abrigo y calzado cómodo o pasarás el rato queriendo volverte al coche.
– Pide un mapa a tu llegada para saber qué animales vas a ver y dónde están.
– No cargues con el trípode, no te hará falta si hace un día soleado.
– Lleva agua y comida encima. En invierno no hay ningún puesto donde comprar algo.
– Si vas a hacer fotos, ten en cuenta que en invierno el zoo cierra a las 16h, por lo que si quieres ir tranquilo, planifícate para pasar unas 3-4 horas.
– Estáte atento a las recomendaciones de las carreteras para llegar hasta allí y volver.
– Si tu hotel está en Rovaniemi, vuelve en cuanto se ponga el sol para poder ver y fotografiar el atardecer por la carretera.
– Es un lugar estupendo para ir con niños.
– Si no quieres pasar tanto frío, vete en Marzo o Abril, habrá más horas de luz, menos frío y aún habrá bastante nieve, aunque habrá más gente.

Si visitáis Rovaniemi o alguna de las ciudades de los alrededores, este zoo ártico es una visita obligada.

Un abrazo.

Ruta al Zoo polar de Ranua - FinlandiaCarlosLN
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2 comments on "Ruta al Zoo polar de Ranua – Finlandia"

  1. ana navarro on

    búhos árticos bizcos…

  2. CarlosLN on

    Más que bizcos, con mirada de mala leche!!!

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