Ruta al Grossglockner, Austria

Sin duda, hablamos de una de las grandes maravillas de Austria, situada en pleno Parque Nacional de Hohe Tauern. La ruta recibe su nombre del famoso pico Grossglockner que con sus 3.798m de altura es el más elevado del país. La región posee una gran historia ya que por el punto más alto de la ruta, inaugurado en 1935 y denominado Paso Hochtor, con 2.504m y que conecta las provincias de Salzburgo y Kärnten, ya era lugar de paso comercial para los celtas en el siglo V a.C. El imperio romano, atraido por la enorme cantidad de oro que poseía la zona, incluso decidió “colaborar” con los bárbaros en su extracción, aún con el miedo y respeto que le tenían a los Alpes.

Paso de Hochtor a 2.504 metros

Cada rincón de Austria está claro que tiene un encanto especial. Sus cuidados pueblos con casas de colores sacadas de cuentos infantiles, sus verdes paisajes coronados por los imponentes picos alpinos y sus respetuosos y educados ciudadanos que siempre te brindan un agradable trato allá por donde vas. Si a todo eso, le unes buen tiempo y haber visitado la región un mes de octubre con el otoño en pleno esplendor, el resultado es un viaje inolvidable del que uno se trae grandes recuerdos, grandes momentos y, de forma inevitable, miles de fotografías.

Al salir de Salzburgo para ir rumbo sur hacia nuestro destino, el Tirol, no imaginábamos que el recorrido nos iba a deparar tal sinfin de sorpresas. Salimos dirección Zell Am See, parando en alguno de los pueblos más típicos junto a la carretera, como Hallein, hermosa población cuya principal atracción es una antigua mina de sal a la que aún se puede acceder con una curiosa visita organizada, eso sí no apta para claustrofóbicos, ya que transcurre durante más de hora y media bajo tierra, llegando en algunos tramos a discurrir por suelo (o subsuelo, mejor dicho) alemán. Te prestan un mono especial, pero vete abrigado porque según dicen, hace bastante fresco bajo tierra. Para más info, entra en la web oficial: http://www.salzwelten.at/ (en inglés).

Vistas del lago Zeller See desde Zell Am See

Al llegar a Zell Am See, te das cuenta que el paisaje ya no es el mismo, estás en plenos Alpes austríacos, y cada montaña que te rodea te lo recuerda. Si bien la época otoñal nos muestra unos paisajes y colores espectaculares, el ambiente en los pueblos y ciudades principales es más bien triste. Octubre es plena temporada baja en el Tirol, a caballo entre el final del verano y la llegada de los primeros esquiadores invernales. Por eso, muchos hoteles, tiendas y restaurantes los encontramos cerrados por vacaciones, lo que nos animó a ponernos en marcha un poco antes, sin saber todavía, las grandes sorpresas que Hohe Tauern nos depararía.

La carretera de entrada al Parque Nacional es la típica ruta que cruza por en medio de un amplio valle rodeado de montañas bajas y que deja entrever al final del mismo algunos blancos picos que nos van advirtiendo de lo que aún nos queda por delante. A medida que el valle se estrecha, la carretera comienza su ascensión. A ambos lados, el bosque hace acto de presencia, engalanando de miles de colores una ruta que ya de por sí debe dejarte con la boca abierta en cualquier época.

Recorrer la carretera que cruza el parque nacional tiene una serie de limitaciones El acceso solamente está abierto entre mayo y octubre, estando cerrada por condiciones invernales el resto del año, por lo que su visita debe ser planificada entre dichos meses. A finales de abril, una cuadrilla de unas 10 personas se abren paso con máquinas quitanieves especiales que apartan la gruesa capa de nieve de hasta 20 metros de espesor que cubre la carretera, como se puede observar en esta imagen. Entrar cuesta unos 28 euros por vehículo que, sin duda, merecen la pena, porque las vistas impresionan.

 

Ascensión final al alto Fuscher Törl (a la izquierda)

La carretera tiene 36 re-vueltas (de más de 180º de giro), todas ellas numeradas y señalizadas. El asfalto está en buenas condiciones y toda la ruta es, en general, bastante segura. Por estas razones, es muy frecuente encontrarse con ciclistas salpicando un camino que a cada kilómetro recorrido va perdiendo la vegetación boscosa. Para los moteros, es uno de los lugares más espectaculares donde disfrutar de la conducción de todo Austria, siendo el Edelweissspitze (pico Edelweiss), de 2.571 metros, el lugar de encuentro más famoso, donde se ubican el refugio y el mirador de 360º desde el que se pueden observar el Grossglockner y los numerosos picos que lo rodean.

Atacar el pico más alto de Austria no debe ser tarea sencilla, no solo por sus 3.798 metros, sino por la verticalidad de las aristas de su ascensión final. En la cumbre, una cruz de metal espera a todos los aventurados a esta hazaña. El día otoñal que nosotros estuvimos en el parque, pudimos ver numerosas personas haciendo cumbre allá en el horizonte.

Pico Grossglockner (3.798m) y detalle del descenso de numerosos montañeros

Siguiendo la carretera, nos encontramos con el alto de Fuscher Törl, de 2.404m, lugar simbólico por su monumento de piedra al borde de la carretera, situado ya a pocos kilómetros antes del Paso Hochtor. Cuando cruzamos el túnel para continuar nuestro camino, la meteorología nos quiso regalar unas vistas al mar, en este caso, de nubes, que cubrían buena parte de la cara sur del parque nacional camino del famoso pueblo Heiligenblut. Una de los elementos más típicos de las laderas de la zona son las cabras montesas, reintroducidas desde Italia tras su desaparición de los montes austríacos por la persecución del hombre en busca de sus “supuestas propiedades curativas”.

Reemprendemos la marcha y unos kilómetros más adelante tomamos la desviación hacia el glaciar Pasterze, pie del Grossglockner y de la loma Kaiser-Franz-Josefs, en honor a la expedición que el emperador Francisco José hizo al glaciar en 1856 desde la localidad de Heiligenblut. Desde principios del S.XX, el final de la carretera cuenta con un refugio, algunas tiendas y un generoso parking que permite vislumbrar desde su techo el espectacular glaciar. Hay un sendero que baja hasta el mismo hielo, pudiéndose llegar a pasear sobre el glaciar (con la precaución que conlleva) si uno se anima a descender 300 metros de desnivel sabiendo que luego hay que volverlos a subir. Por el sendero, se puede observar el tren-cremallera que hace el recorrido hasta la base del glaciar, si bien el día que nosotros estuvimos tenía pinta de estar algo abandonado. Sea como sea, tiene pinta de ser el lugar de comienzo de las expediciones que deciden atacar el pico Grossglockner, que preside todo el valle, como se puede ver en la imagen de abajo.

Vista del glaciar Pasterze a la derecha y el monte Grossglockner en el centro

En los últimos 150 años, el tamaño del glaciar ha ido disminuyendo de forma dramática. En 1856, el grosor del glaciar era tal, que el hielo llegaba casi hasta el nivel del mirador. Sin embargo, ahora es necesario pegarse un buen paseo para alcanzar el hielo. Quizás no resulte tan asombroso contarlo pero basta con imaginar que, por aquél entonces, todo el hueco que en la foto está cubierto de nubes, estuvo en algún momento lleno de hielo, con un grosor superior a los 350 metros, siendo ahora inferior a los 130m. En la misma loma, también se puede encontrar el observatorio de Swarovski y continuando por el camino y a una media hora del mirador, se puede observar un tipo de plantas que solamente son visibles en el Ártico y en zonas puntuales del centro de Asia.

La vuelta desde el mirador del glaciar Pasterze nos hizo tomar una difícil decisión: O volvíamos por donde habíamos venido, volviendo a pasar por el paso Hochtor y por las re-vueltas o continuábamos por el valle y tirábamos hacia Lienz. En aquél momento, y pensando en conocer a última hora de la tarde con las últimas luces, algún nuevo valle, decidimos tirar por Lienz en busca de nuestro destino final, el increíble pueblo de Kitzbuhel con sus calles sacadas de algún cuento infantil.

El camino elegido no nos defraudó, sin embargo, está claro que si ahora tuviese que tomar la decisión de nuevo, sin duda elegiría volver a pasar por el Hohe Tauern y disfrutar un rato más de su serpenteante carretera, sus eternas nieves y sus colores otoñales.

Para más información:

Web Oficial del Parque Nacional Hohe Tauern

Web oficial de la Carretera alpina Grossglockner

Un abrazo.

Ruta al Grossglockner, AustriaCarlosLN
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3 comments on "Ruta al Grossglockner, Austria"

  1. Espectacular!! Me encanta Austria!! Junto con Suiza, los dos paises con mejores paisajes que he visto nunca!! Un abrazo!!

  2. CarlosLN on

    Muchas gracias, Pedro!!

    La verdad es que no será la última vez que vaya… qué gran destino fotográfico… Pronto pondré otra zona…

    Un abrazo y felicidades por tú Web!

  3. Enhorabuena por las fotos! Son buenísimas… especialmente esa panorámica con la carretera deformada en primer plano.. Deberías intentar colocar el reportaje en alguna revista de viajes… o de moteros! A seguir así
    Abrazos
    Fer

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