Imitar alguna vez tampoco es malo

Sin duda, a todos nos gustaría ser únicos y originales en nuestras fotografías. Sin embargo, en muchas ocasiones el lugar o el motivo sobre el que hacer las fotos es el mismo para todos. Y pongo como ejemplo gráfico a Roma y su impresionante Coliseo, sin duda, uno de los monumentos más fotografiados del mundo. Dudo que le quede algún rincón sin fotografiar o algún detalle escondido que haga que tu trabajo pueda llegar a ser diferente al del resto.

Pero, ¿es malo hacer lo que hacen todos? Creo que dependerá del motivo que te impulse a tomar esa fotogafía. Está claro que, por mucho que te lo curres, hacer las mismas fotos que todo el mundo te va a llevar a tener la mismas fotografías, y no pasa nada. El simple hecho de hacerla para tener el recuerdo a muchos fotógrafos les produce alergia… y tampoco creo que sea para tanto, es solamente un recuerdo capturado. Si lo que buscas es ser original, mejor céntrate en los detalles, en las luces, en algún encuadre que aporte valor a tu fotografía.

¿Cómo puedo ser original y hacer un reportaje diferente? La gran pregunta que siempre me acecha. La duda entre “¿intento hacer una gran foto del Coliseo que impacte?” o “¿intento abstraerme del encanto histórico que tanto me atrae y me centro en fotografiar detalles?”

Coliseo  inside panorama

 

Hace poco me crucé con un viejo amigo que me decía: “olvídate de la fotografía de naturaleza y dedícate a sacar detalles urbanos”, y parte de razón tiene. Creo que la fotografía urbana aporta a cualquier fotógrafo una gran riqueza que la fotografía de naturaleza esconde. Pero aunque tengo presente que si quiero seguir creciendo como fotógrafo debo estar abierto a ambos temas, le acabo dedicando el 90% de mis esfuerzos a la fotografía de naturaleza y apenas me lo curro cuando visito grandes ciudades… Quizás me esté asilvestrando…

Os dejo algún pequeño detalle de los alrededores del Coliseo. La foto del post está tomada en los días en lo que a través de Artes escénicas representaron la quema del Coliseo para reivindicar la fragilidad del patrimonio histórico, como ya se había hecho con otros elementos como la Fontana de Trevi o la catedral de Copenhague.

Un abrazo.

Imitar alguna vez tampoco es maloCarlosLN
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