Mi primer amigo noruego

Reconozco que en mis viajes fotográficos nunca voy con la idea de hacer amigos, bastante lío tengo ya con la planificación de cada maratón de fotos en que se convierten los días… pero amigos de este tipo siempre son bien recibidos.

Y eso que encontrarnos fue toda una casualidad, fruto de una repentina parada en medio de una senda que quise fotografiar. Tardé el tiempo suficiente en preparar la cámara para la foto como para que esta pequeña lechuza saltase de su posadero y se posase bastante cerca de mí. Estuvo curiosa porque se acercó un par de veces más, por lo que no dudé en meterme con las raquetas de nieve por en medio del bosque para tratar de sacar la mejor imagen posible.

Al final, solamente fueron 20 minutos pero muy divertidos.

Un abrazo.

Mi primer amigo noruegoCarlosLN
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